Algunos hermanos tienen la idea (yo también la tenía al principio) de que "no importa cómo lo llame, Él sabe", y aunque eso es algo que pueda funcionar al principio, con los bebés, cuando los jóvenes y adultos en la fe insisten en comportarse como bebés, son reprendidos (sus bendiciones son retenidas). No podemos estar toda la vida hablando como bebecitos, a medida que el Ruaj nos muestra, pretende y reclama que nuestra respuesta y comportamiento sea cada vez más adulto y responsable, no siempre infantil y caprichoso. Así como es ridículo que un adulto use chupete, es terrible que un adulto en la fe NO CONOZCA EL NOMBRE DE PILA DE SU PADRE, E INSISTA EN LLAMARLO POR SU TÍTULO GENÉRICO.