viernes, 13 de enero de 2017

USOS Y COSTUMBRES BÍBLICAS 5 - COSTUMBRES A LA HORA DE LAS COMIDAS



Los hábitos orientales en conexión con la comida, forman un decidido contraste con los hábitos occidentales, tanto que se debe tener mucho cuidado en el estudio de ellos, si es que han de ser interpretadas correctamente las muchas referencias bíblicas respecto a la comida.



LAVADO DE MANOS ANTES DE COMER


Los orientales tienen mucho cuidado de lavar sus manos antes de la comida, y piensan que la manera de los occidentales de lavar sus manos en el agua ya sucia por sus mismas manos (en una bacía o lavamanos) no es muy limpia, y es vergonzosa. El criado o quien tome su lugar, vacía el agua sobre las manos que han de lavarse, mientras éstas se mantienen sobre el lavamanos. Estos tienen una cubierta cóncava con agujeros, de manera que el agua sucia se escurre por ellos y así queda fuera de vista. La manera de comer sin cuchillos, tenedores y cucharas, hace que sea muy necesario lavarse las manos. Que esta manera de lavarse estuvo en boga en tiempos de los profetas, se demuestra de la manera como Eliseo era caracterizado por los siervos del rey: "Aquí está Eliseo hijo de Saphat, que daba agua a manos a Elías" (Melajim Bet/2 Reyes 3:11). Eliseo había servido como criado a Elías, y vaciaba el agua para que su amo se lavara las manos. Esto era parte importante de sus obligaciones. 

Cuando los fariseos decían de los discípulos de Yahshua, que éstos comían sin lavarse las manos (MattitYah 15:1-2; Mordejai/Marcos 7:1-5), era por el largo ceremonial que tenían de lavarse las manos, y de ello hablaban. La jerarquía judía de aquellos días estableció una ordenanza mandamiento acerca de cómo había de hacerse la ablución. No era pues una ley de Moshe sino una tradición de los ancianos. Yahshua rehusó sancionarla como regla que debiera cumplirse. No era la costumbre de lavarse las manos antes de comer lo que Yahshua objetaba, sino la autoridad que los rabíes reclamaban para orientar al pueblo exactamente sobre lo que debían hacer.



POSICIÓN QUE ASUMÍAN AL COMER


De acuerdo con la costumbre general de los árabes la posición más usual al comer era sentarse derecho en el suelo a la mesa baja con las piernas ya sea dobladas bajo el cuerpo, o hacía atrás como si fueran a arrodillarse. Ya sea en la tienda en el desierto de los beduinos, o en la casa sencilla de un campesino, ésta debería ser posición de los que tomaban su comida. Debemos tener la seguridad que ésta era la posición de la gente en general en los días de la Biblia, en la mayoría de los casos. La excepción a esta regla es la costumbre de la gente rica, o las costumbres gentílicas en ocasiones especiales, tales como fiestas o cenas. De esto trataremos después en los capítulos posteriores. Para nosotros es fácil imaginar a Eliseo y a los hijos de los profetas comiendo en la posición oriental usual, cuando se dice, refiriéndose a ellos: "Y los hijos de los profetas estaban con él por lo que dijo a su criado: Pon una gran olla" (Melajim Bet /2 Reyes 4:38).



USO DE LA MESA, SILLAS Y PLATILLOS


Mesa. En muchos casos la costumbre árabe parece indicar a los occidentales que ellos no necesitan de mesa para servir su comida. En la actualidad, una estera extendida sobre el suelo les sirve de mesa. Este es el caso especialmente en la tienda árabe. Esta es la primitiva mesa semítica de los tiempos del Antiguo Testamento, porque la palabra hebrea Shool-khawn, se traduce "mesa", y como lo indica su raíz, una estera de piel o de cuero extendida sobre el suelo.

Teniendo en vista esta clase de mesas podemos entender lo que el salmista dice de sus enemigos, "que su mesa sea lazo delante ellos". Lo que quería decir David era, "que sus pies sean enlazados en ella", pues está extendida en el suelo.

Si los árabes fueran a usar por mesa algo que no fuese estera, entonces usarían un banquillo poligonal de unas catorce pulgadas de altura en derredor del cual se sentarían los que participa de la comida.



Celebración de Pésaj, comiendo de pie

En Mesopotamia y Egipto se sentaban a la mesa para convidar al invitado. Mientras que el rey o el dueño de la casa por lo general comían solos, los huéspedes se sentaban alrededor de mesas pequeñas solos o en grupos de dos, tres o cuatro personas. La mesa grande sólo se generalizó con la cultura griega de ámbito universal, aunque en los banquetes solemnes a los que se asistía tumbados seguían utilizándose mesas pequeñas que resultaban muy prácticas.

La posición yacente en la mesa era habitual entre los griegos y los romanos (que la copiaron de los helenos) en los banquetes solemnes con huéspedes. Se tendían en semicírculo alrededor de una mesa redonda o de una mesa cuadrada más baja. En torno a una mesa cuadrada de unos 120 cm de lado, que era la medida normal, podían acomodarse nueve personas. Uno de los lados de la mesa quedaba libre para que los servidores pudieran actuar cómodamente. Pero en una mesa mayor podía doblarse el número de comensales; mediante mesas rectangulares se podían hacer varias combinaciones.

Alrededor de la mesa baja se colocaban los almohadones, en los que podían acomodarse tres personas. Los cojines y puestos tenían un orden: en el “primer almohadón” se le reservaba el puesto primero al anfitrión de la casa. Junto a él se situaba el invitado de mayor honor o el más allegado al que ofrecía el banquete. Como en la posición yacente los comensales se apoyaban en el brazo izquierdo, la cabeza del primer invitado venía a situarse frente al pecho del anfitrión; cf. Jn 13:2325.

Como había primeros, segundos y terceros cojines, y como los puestos sobre los mismos también obedecían a un orden, el resultado es que había “puestos primeros” y “puestos últimos.” Ese ordenamiento de los comensales lo utilizó Yahshua en su parábola “al notar cómo los invitados escogían los primeros puestos,” que eran los puestos de honor (Lc 14:7).

Al yacer, los pies descalzos quedaban en la parte exterior del ruedo. Así se explica perfectamente la situación reflejada en la perícopa en que la pecadora ungió los pies de Jesús: “poniéndose detrás de él, a sus pies, y llorando, comenzó a bañárselos con lágrimas...” (Lc 7:38). La suprema humildad en el gesto de la mujer la pone de relieve el hecho de que Jesús ni tan siquiera podía verla bien, ya que quedaba a sus espaldas.



Sillas. Con una tal mesa en uso, se notaba la falta de sillas. Con referencia al uso de sillas en los tiempos bíblicos, se ha dicho: "En ocasiones ordinarias se sientan o agachan en derredor de una mesa baja, mientras que cuando están en comidas de ceremonia, se sientan en sillas o banquillos". Las veces que la Biblia habla del uso de sillas o banquillos en las comidas, incluye a los hermanos de Yosef sentados en banquillos en el banquete de Egipto (Bereshit/Génesis 43:33); y de David al tener un asiento en la mesa del Saúl (I Sam. 20:5-18). Ambos casos están relacionados con realeza o alta posición. En ocasiones ordinarias la "silla" usada la mayoría de los israelitas era el suelo sobre el cual se extendía una alfombra o estera.

Vasijas. En una comida oriental, los únicos platos usados son que sirven para poner el alimento en la mesa; no se ponen a cada uno que va a tomar la comida. Con frecuencia sólo hay plato para el alimento, y éste consiste en una artesa o cesta de trabajo, o un plato de cobre. Yahshua habló del que le iba a entregar "El que mete la mano conmigo en el plato" (MattitYah 26:23; Mordejai/Marcos 14:20). Al agasajar a un huésped, Gedeón puso la carne en canasta y el caldo en una olla.



ORANDO A LA HORA DE LAS COMIDAS


Antes de principiar a comer, los árabes y cada persona que los acompaña repiten ante el dueño de la casa algunas palabras de gratitud como "En el nombre de Elohim", o "Alabad a Alá", o "Elohim sea alabado".

Lo judíos tenían el hábito, en los días del Antiguo Testamento, de orar a la hora de las comidas, y si estaba presente algún profeta, se esperaba que él lo hiciese. Con referencia a Samuel, cuando Saúl comía el sacrificio con él, decía: "él haya de bendecir el sacrificio, y después comerán los convidados" (Shemuel Alef 9:13).

En relación con el milagro de Yahshua cuando aumentó a las cinco mil personas nos dice Juan: "Y tomó Yahshua aquellos panecillos, y habiendo dado gracias repartió a los discípulos" (Juan 6:11). Y en lo que respecta a la alimentación de los cuatro mil, Mateo con cuidado incluye la bendición en su historia. "Tomando los siete panes y los peces, haciendo gracias" (MattitYah 15:36).

El Dr. Edersheim da a entender que Mashiaj puede haber hecho una oración de gracias extemporánea, o puede haber usado la fórmula de los judíos en su tiempo como acción de gracias por la comida. Esta es la fórmula: "Bendito tú Yahweh nuestro Elohim, Rey del mundo, que haces que brote el pan de la tierra".




Era costumbre entre los judíos de aquellos días, hacer una segunda oración de gracias al terminar la comida. Para ello se basaban en Deuteronomio 8:10. "Y comerás' y te hartaras, y bendecirás a Yahweh tu Elohim, por la buena tierra que te habrá dado". Al decir estas oraciones, era costumbre que los huéspedes lo hicieran en voz alta, y el resto decía, Amén, o repetían algunas palabras de la oración.



USO DE LA MANO EN VEZ DEL CUCHILLO, TENEDOR O CUCHARA


Puede decirse en general, que los árabes cuando comen no usan cuchillos, tenedores, cucharas, platos ni servilletas, cosa considerada como esencial para los occidentales. Pues dicen: "¿Para qué necesita el hombre una cuchara cuando Elohim le ha dado tantos dedos?" Panes tan gruesos como una gruesa franela, hacen la vez de cucharas, hasta cierto punto. Un pedazo de este pan se dobla en forma permita poner en él algo de alimento.

Usan el pan para sacar el líquido de cualquier plato, tal como sopa, salsa o jugos. Todo pedazo de pan que así se usa, se come el alimento que contiene.

Usualmente se sirve la carne en un plato grande y sencillo, y comen tomándolo con los dedos. El caldo se sirve en un plato separado y se usa para humedecer el pan. Este método de comer es limpio, como se puede suponer.

La invitación hecha por Booz a Ruth para comer con sus trabajadores, indica que esta misma costumbre se usaba en aquellos días: "Y Booz le dijo a la hora de comer: Allégate aquí, y come del y moja tu bocado en el vinagre" (Ruth 2:14).

En la cena, Yahshua dijo a sus discípulos, "El que mete la mano conmigo en el plato, ése me ha de entregar" (MattitYah 26:23) Aun más, él habló de meter cierto pedazo de la comida llamada "pan mojado" en el plato (Juan 13:26). En la sección en que habla de cenas y banquetes diremos algo más acerca de este asunto. Baste decir, que la mayoría de las costumbres orientales actualmente se refieren a la comida de antaño, no sólo en los días de nuestro Salvador, sino en la era del Antiguo Testamento.





La fracción del pan constituía la introducción al banquete judío, y sin duda se tomó de los viejos usos relativos a la mesa. El privilegio de partir el pan correspondía al padre de familia o al anfitrión. Tras la sentencia de alabanza (¡sobre el pan!) partía las tortas crujientes y recién cocidas y las distribuía entre los comensales. La fracción del pan abría cualquier banquete, aun aquellos en los que se consumía algo más que pan. Ese acto de apertura era para los israelitas y judíos un elemento tan esencial de cualquier banquete que en el lenguaje corriente las expresiones “partir el pan” y “banquetear” se empleaban como sinónimos. Se trata seguramente de un uso y una expresión antiquísimos; ya en Jeremías (siglo VI a.C.) se encuentra la fórmula: No se partirá el pan con el que está de luto, para consolarlo... (Jer 16:7).



LAVARSE DESPUÉS DE COMER

Después de una comida típica oriental, el lavarse las manos es sentido esencial. Si hay algún sirviente, él es el que trae la del agua y la jofaina, poniendo el agua sobre las manos de los participaron de la comida. Sobre los hombros, el sirviente se una toalla para que se sequen las manos. Se hace esto entre cuando no hay sirviente que lo haga. Que esto de derramar él en las manos se usó en tiempos antiguos, ya se ha visto al tratar lo concerniente a lavarse las manos antes de comer.







_________________________________________________________________________
FUENTES CONSULTADAS: 
Las Escrituras
Historia de la Cultura de la Biblia
"Usos y Costumbres de las Tierras Bíblicas", de Fred H. Wight
Muchos más que han sido lectura durante el camino y que hoy no recuerdo específicamente por nombre
_________________________________________________________________________
Publicado por: Anunciadora de Sión
SOY CREYENTE EN YAHSHUA
Clicando AQUÍ encontrarán todos los links a mis sites, 
donde podrán encontrar MUCHO MATERIAL
________________________________________________________________________






No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Esta página no pretende convencer a nadie de nada ni desea ser convencida. Si no está de acuerdo con lo que aquí se expone, puede seguir su camino pero no entrar en debates, Yahweh bendiga a todos los que lo buscan de verdad.